Desde que empecé a interesarme por la cerámica siempre me ha llamado la atención la parte de investigación y experimentación que nos ofrece.

La arcilla es un material muy versátil que permite combinarse con multitud de elementos. Desde las inclusiones inertes tipo chamota, pasando por numerosos minerales y llegando hasta la materia orgánica, hay un mundo de opciones para probar.

Como sabéis, uno de los temas que tengo siempre presente en mi trabajo es la inclusión de material reciclado. No me gusta tirar, no me gusta esta cultura de lo inmediato ni la obsolescencia. Me encantan esos objetos hechos para durar, para acompañarte en tu vida, día a día, durante muchos años. Por eso hago cerámica. Y por eso, además, me gusta que mis piezas lleven algo cuyo destino más habitual es la basura.

En esta ocasión mi investigación es muy sencilla: he metido una lámina de papel de aluminio recortada en forma de corazón entre dos vidrios de botella. La prueba va sobre una plaquita de gres y está cocida a 1240º. Como podéis ver en las siguientes imágenes, el papel de aluminio aporta un color miel muy bonito. La forma recortada, sin embargo, no se mantiene, por lo que no lo aconsejo para trabajos en los que necesitéis tener los contornos de la figura definidos.

Espero que os haya resultado útil…hay muchas cosas que probar en cerámica y me encantará compartir mis experimentos con vosotros.

Plaquita de PRAF con vidrio transparente, papel de aluminio y vidrio azul
Resultado
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