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La cerámica es una tecnología que en origen contaba solamente con recursos naturales. Las primeras personas que elaboraron vasijas lo hicieron con las arcillas de los cauces fluviales y las decoraron con óxidos minerales que encontraban en su territorio. El barro, la almagra, el ocre, éstos eran los primeros materiales empleados en cerámica.

Hoy día, en el mercado podemos encontrar mil y un productos que nos ofrece la industria cerámica, perfectamente estudiados y ajustados sus componentes…pero no sabemos qué contienen. Es cierto que pidiendo la ficha técnica tendremos una orientación de los componentes, pero no la fórmula exacta y no las podemos preparar nosotros mismos. Estos productos son maravillosos y abren infinidad de posibilidades artísticas, sin embargo, yo que soy tan prehistórica prefiero recurrir a cosas más sencillas.

¿Qué tipos de recursos naturales podemos utilizar en cerámica?

Afortunadamente hay muchas opciones y para mí la mejor es el equilibrio. Yo trabajo con pastas de gres industriales que voy modificando con diferentes materias primas. Mi parte recolectora me ayuda mucho, desde el proceso creativo (paseando por el campo y la playa siempre me vienen ideas) hasta traer al taller los elementos necesarios para mis experimentos (pizarras, cuarzos, almagra, arenas…).

Pero vamos a organizarlo por tipos para que sea más claro entender qué podemos hacer con cada uno.

Las arcillas: engobes y tierras decantadas.

La arcilla es nuestra mejor amiga y tenemos la suerte de que es uno de los materiales más abundantes en la tierra. Hay muchas vetas buenas y seguro que si te das un paseo por el campo encuentras alguna. Hay que aprender a diferenciar los tipos y hacer pruebas de cocción, ya que las que tienen alto contenido en óxido de calcio dan problemas.

Las arcillas las recogemos del campo y las procesamos para prepararlas. Se muelen, tamizan y se retira la materia orgánica que no interese. A mí me gusta coleccionar arcillas de diferentes sitios y las tengo en tarritos en el taller. Ya mis amigos me traen de sus viajes y siempre me entusiasma.

Con las arcillas podemos preparar desde pastas a engobes y tierras decantadas. Se pueden colorear y también mezclarse entre sí. Así que hay mucho para experimentar en este campo.

Los minerales: óxidos y carbonatos.

En la naturaleza encontramos presentes muchos minerales, así como óxidos y carbonatos. En algunas rocas encontramos óxido de hierro y carbonato de cobre. Raspando podemos recolectarlos para utilizarlos como pigmentos. Algunos minerales de hierro como la almagra o el ocre también sirven para hacer pigmentos, así como los minerales de cobre.

Las cenizas: fundentes alcalinos.

Las cenizas de las chimeneas o los restos de quema de rastrojos son materiales muy útiles también que podemos emplear para elaborar vidriados con los que decorar nuestras piezas. Esto se debe a que contienen álcalis como el sodio o el potasio, que en cerámica funcionan como fundentes.

Hay dos modos básicos para emplearlas, lavadas y sin lavar. Si no las lavamos posiblemente sean más fundentes, pero también contendrán más impurezas difíciles de controlar. Cuando las usemos es importante tamizarlas bien, para que sean partículas finas que se mezclen bien con el agua del vidriado.

Rocas y arenas: enriquecedores y texturas.

El mundo de las rocas es inmenso, pero no todas funcionan en la cocción. Las areniscas, por ejemplo, y las calizas, suelen desmoronarse tras la cocción. Dan bastantes buenos resultados las arenas volcánicas, la piedra pómez, la arena de la playa, el mármol micronizado, las micas y los diferentes cuarzos. Con ellos podemos enriquecer las pastas y sobre todo, aportarle texturas muy naturales.

Materia orgánica: decoración y color.

Por último, hay un elemento que podemos incorporar a la cerámica para conseguir efectos en las cocciones: la materia orgánica. En concreto, hay una técnica de raku llamada obvara, que emplea material orgánica en el proceso de decoración, cuando la pieza está incandescente. Se suele sumergir en un compuesto de agua con harina y azúcar que al entrar en contacto con la superficie de la pieza se carboniza, dejando unas improntas muy características. Dejo aquí un enlace para que puedas ver el proceso.

Conclusión

Para terminar, me gustaría decir que hay muchas opciones en la naturaleza para que las aprovechemos y consigamos dar una personalidad propia a nuestras creaciones. Las materias primas que nos ofrece la industria son maravillosas y pueden servirnos como base, pero conociendo los recursos de nuestro entorno y experimentando, los resultados pueden llegar a ser verdaderamente únicos.

Si tienes alguna consulta, puedes escribirme o dejar tu comentario abajo. Como siempre, muchas gracias por leer mi blog y seguirme en redes. ¡Hasta pronto!

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